Más de 50 años poniendo ruedas al trabajo

Una historia familiar que empezó en 1975 y sigue en la carretera

En 1975, Rogelio Vilariño Corés dejó la carretera como camionero para fundar su propio taller. Así nació Neumáticos Rogelio, un negocio familiar basado en el oficio, la cercanía y el trabajo bien hecho.

Durante décadas, el taller ha sido un punto de referencia para camiones, tractores y vehículos industriales, creciendo junto a generaciones de clientes que confiaron en el trato directo y la experiencia real, no en promesas vacías.

Aquí no hablamos de modas: hablamos de mecánica de verdad, transmitida de padre a hija, de familia a familia.

Referente de liderazgo femenino en la mecánica

Desde niña, Pilar Vilariño Díaz —para todos, Pila— aprendió el oficio entre ruedas gigantes, camiones y tractores. No heredó solo un negocio: heredó una forma de trabajar, una cultura de respeto al cliente y un compromiso con el trabajo bien hecho.

En 2005 tomó el relevo del fundador y asumió la dirección del taller. En un sector tradicionalmente dominado por hombres, ha construido su liderazgo desde el conocimiento técnico, la experiencia práctica y un trato cercano que convierte a cada cliente en parte de la casa.

Hoy dirige el taller con la misma precisión con la que se ajusta un motor: firme, cercana y con criterio.

Su liderazgo ha sido reconocido recientemente en medios como ejemplo de mujer al frente de un sector tradicional, pero en el taller es simplemente la persona en la que confiar cuando tu vehículo necesita manos expertas.

Su cara es la garantía del taller. El legado continúa, y sigue rodando.

 

Pilar “Pila” Vilariño Díaz, el rostro de Neumáticos Rogelio. Segunda generación al frente. Liderazgo con manos llenas de grasa y experiencia.
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